En Atenas, la ciudad que tuvo la más destacada producción teatral, vivía junto a su familia una niña llamada Altea, apasionada por el teatro, la tragedia y la comedia. Altea tenía dieciséis años y trabajaba en un mercado de frutas y verduras en la ciudad, aunque su sueño era llegar a ser una gran actriz, algo imposible de lograr ya que en aquella época a las mujeres no se les permitía actuar.
Un día, camino al mercado, se le ocurrió una idea para poder presentarse en una audición que consistía en disfrazarse de hombre: se corto el pelo, consiguió vestimenta masculina, cambió su tono de voz y se dirigió a realizar una prueba en el teatro más importante de la ciudad.
Al llegar al lugar, le dieron la vestimenta para representar a un dios, un par de coturnos (zapatos de zuela muy altos), una máscara de madera tallada y una túnica. Su actuación dejó a todos impresionados y fue contratada por muchos autores que peleaban por tenerla en sus obras.
Altea llegó a realizar trabajos muy importantes, trabajó por muchos años como actriz y nunca nadie supo la verdad de su identidad.
Mucho mejor, Juan Cruz! Muy bien!
ResponderEliminarmucha gracias laura
ResponderEliminarsaludos y besos
Juan Cruz Garcia
Sin subir la descripción de ciencia ficción...
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