Un empresario en aprietos
Detrás de esos árboles, la noche se agitaba como un avispero y las sombras silenciosas anunciaban lo peor.
Esa misma noche, el empresario Ricky Díaz se preparaba, dentro de su lujosa
casa, para una reunión empresarial que tendría lugar el día siguiente.
Luego
de la cena, el empresario fue a dormir temprano, ya que tenía que levantarse
temprano para la junta. Pero alrededor de las tres de la mañana, Ricky escuchó
un ruido que provenía de la cocina. Sin pensarlo dos veces, se levantó y fue a
ver qué era lo que ocurría, al llegar a la cocina, encendió las luces y vio al
causante de su mal sueño: era un
ladrón, que al verlo, alzó su arma, pero, aunque sabía que ganaría poco con esa
decisión, Ricky tomó un cuchillo que estaba en la mesada y se abalanzó hacia el
ladrón. Pero éste respondió con un tiro en el estómago del empresario, pero aún
con una herida grave, Ricky logró acertar un golpe al ladrón, el cual se
alejó y decidió huir del lugar.
Al día
siguiente, uno de los empresarios se preocupó por Ricky, ya que no había
asistido a la reunión, y decidió ir a visitarlo. Pero al llegar, por más que
toque la puerta o el timbre, el amigo de Ricky, no sintió que le vayan a abrir
la puerta, sin embargo sintió un olor putrefacto que venía de la casa de Ricky.
Esto aumentó su preocupación y llamó a la policía.
Unas horas después se declaró que el
empresario Ricky Díaz estaba muerto. En las entrevistas se dijo que la familia
del empresario había aceptado pasivamente esa situación, pero no se dijo que
uno de los familiares había contratado a un detective privado para resolver el
caso, ya que la policía no lo logró.
El detective estuvo tres veces en la escena
del crimen, intentando encontrar pistas, en las que
concluyó que Ricky luchó contra el agresor, por lo que éste último había
sangrado, así que, al ir por cuarta vez a la escena, logró ver que el cuchillo
estaba ensangrentado. El detective tomó una muestra y, luego de unos días
descifró que el asesino era un famoso comerciante del barrio, llamado Javier
Crup, éste fue arrestado cuando fue encontrado en su tienda. Algunos testigos
declararon que tenía una apariencia muy sospechosa y misteriosa.
A
Javier lo encerró la policía en una jaula gigante donde todos los otros
criminales lo podían ver.
Hecho por: Lucas Arcamone, Nicolas Puia y
Juan Cruz Garcia



